Desde Europa, antes de tomar el vuelo de regreso que el viernes lo depositó en Buenos Aires, Florencio Randazzo confirmó que se decidió a jugar en la interna peronista de la Provincia. Lo hará enfrentando a Cristina o a quien Cristina elija como candidato a senador para la elección de octubre.
La confirmación la tuvo el sindicalista Sergio Sasia, jefe de la Unión Ferroviaria, quien llamó a Randazzo el miércoles pasado para felicitarlo por su cumpleaños. El ex ministro de Felipe Solá en la Provincia y de Cristina en la Nación cumplió 53.
Quienes encaran esta cruzada tienen claro que lo único seguro es el riesgo. Pero sostienen que aunque no existen garantías de ganar la interna con Randazzo, están convencidos de que Cristina llevaría al peronismo a una nueva derrota, consolidando quizás por insoportables ocho años a Macri presidente y Vidal gobernadora.
Los tiempos y forma del lanzamiento de Randazzo se empiezan a discutir este fin de semana, así como el armado del espacio político que disputará frontalmente con el kirchnerismo. El primer paso sería un acto para cuya organización ya entraron en contacto el ferroviario Sasia, los jefes del Movimiento Evita, Emilio Pérsico y Chino Navarro, y el titular del SMATA, el poderoso gremio mecánico, Ricardo Pignanelli; además de intendentes del GBA.
Del universo sindical comprometido a acompañar este emprendimiento sobresalen también los secretarios generales del gremio de choferes de colectivos y micros (UTA), Roberto Fernández, y el taxista Rubén Viviani. Y esperan sumar pronto a más sectores. Incluso algunos de los que en 2013 migraron del peronismo cristinista al entonces triunfante Frente Renovador de Sergio Massa.
La cara más visible de ese camino de regreso sería Héctor Daer, miembro del triunvirato que conduce la CGT y dirigente del gremio de Sanidad, donde secunda a Carlos West Ocampo. Los rencores que Cristina dejó sembrados en el gremialismo son infinitos. Tanto que el único miembro de la conducción de la CGT que no se anotaría en esta cruzada interna sería el metalúrgico y ex intendente de Quilmes, Francisco “Barba” Gutiérrez. Los intendentes del Grupo Esmeralda también van a sumarse.
Pero aún despejada la incógnita principal con la definición de Randazzo, en el espacio dispuesto a enfrentar al cristinismo abundan las incertidumbres. Una de ellas es si no será suicida enfrentar a Cristina, que tiene una sostenida ventaja en las encuestas sobre cualquier otro dirigente peronista.
Los números que ellos mismos manejan le dan a la ex Presidenta niveles de apoyo superiores al 30% con más de 10 puntos de ventaja sobre Randazzo. Allí es donde algunos aconsejan reunir masa crítica para forzar una negociación, sin llegar a medir fuerzas en las PASO.
Frente a eso, emisarios de Randazzo y los principales dirigentes que lo apoyan insisten en que solamente un triunfo en la interna contra Cristina validaría la condición renovadora y podría ser presentada a la sociedad como una instancia superadora del pasado.
Fuente: Clarín
